miércoles, 4 de febrero de 2009

Después de preso, sigue siendo un peligro para la sociedad

Ex recluso plomea golosinero por hacerle broma
Ajá. 04/02/2009

Criminal se rayó y sacó revólver con el que le descerrajó un balazo en la nuca y huyó del lugar

El hijo de una empleada del programa seguridad ciudadana de la Municipalidad del Callao, quien se ganaba la vida vendiendo golosinas en forma ambulatoria para mantener a su anciana tía y cuyo único pecado era ser alcohólico, fue asesinado de un disparo por un peligroso ex convicto, considerado un sujeto con instinto criminal por los vecinos del barrio Cochrane, en el Callao. Al parecer, la víctima le hizo una broma que no le agradó al homicida y reaccionó violentamente como suele hacerlo, señalaron los familiares.

Los dolidos deudos pidieron a la Policía la pronta captura del asesino, Jorge Arnao Palacios (45) “Tilo”, y exigen al Poder Judicial que lo sentencien a cadena perpetua por ser un peligro para la sociedad.

Además, precisaron que el sindicado homicida registra ingresos en las cárceles de Lima y Callao, y hace tres meses salió en libertad del penal Piedras Gordas tras purgar diez años por asesinar a un joven que no le dio dinero para que compre más droga.

Eran las 2.00 de la madrugada del domingo cuando el infortunado Alí Choque Ramos (34), escuchaba música en la vía pública, en la calle Saloom, en el Barrio Modelo, acompañado de su inseparable amigo: el licor.

Según los testigos, la víctima le levantó la mano como saludo y el asesino, aparentemente, se acercaba para responderle amigablemente al tiempo que el primero le hacía una broma que, al parecer, no le agradó a este.

Apenas llegó a su lado, sorprendió al vendedor de golosinas que estaba en cuclillas, y le disparó un tiro en la nuca para después fugar. El proyectil le perforó el pulmón izquierdo y salió por el corazón.

Choque Ramos nunca tuvo problemas con nadie en su barrio y por lo contrario era muy amigable.

Además, ayudaba a su anciana tía Graciel Ramos Vásquez (70), con quien vivía en la avenida Cochrane Nº 735, donde son velados sus restos.

Su madre, Gloria Ramos (65) era una guardia del programa Seguridad Ciudadana en el Callao. El alcalde Félix Moreno ayudó a la parentela con la donación del féretro y la capilla ardiente. En tanto, detectives de la División de Investigación Criminal del Callao se encuentran tras los pasos del sindicado asesino.

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