sábado, 3 de enero de 2009
Un poco más de info no viene mal:
Calle García Naranjo - La Victoria - Lima (por amclung)
Noticias relacionadas a choros - América TV (por superfrantheman2008)
Cogoteros en Lima (por verificacion2007)
Asaltantes de Gamarra captados in-fraganti (por Silverio)
Lo dice un policía: “Estamos a merced de la delincuencia”
“Estamos a merced de la delincuencia”
Por Marco Cáceres, diario "La Primera"
Los planes del gobierno para luchar contra la delincuencia en todos sus niveles fracasan uno por uno, aseguran especialistas.
LANZAN PAUTAS
Para Pérez Rocha la receta para hacerle frente a la inseguridad ciudadana en la calles es principalmente la prevención. “Lo que hay que hacer primero es levantar la alicaída imagen del policía. Aumentarles el sueldo para que no tenga que estar alquilándose y pueda ejerce su labor durante las 24 horas del día. Y, lo más importante, dotarlos de los medios necesarios: uniformes, equipo de radio, combustible”, subrayó.
Sostiene general Pérez Rocha y denuncia que reestructuración anunciada por Hernani está condenada al fracaso. Revela que ministro sólo quiere potenciar la Dirincri por apetitos personales.
El ex director general de la Policía Nacional, Eduardo Pérez Rocha, afirmó ayer que todos los peruanos estamos a merced de la delincuencia, por falta de un plan integral de seguridad ciudadana y las malas políticas aplicadas por los sucesivos ministros del Interior que no han mejorado en nada los sistemas de prevención, control y vigilancia en la calles.
En diálogo con LA PRIMERA, sostuvo que la reestructuración de la VII Dirección Territorial de Lima y la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), anunciada por el ministro del Interior, Remigio Hernani, está condenada al fracaso, pues los 30 días que se ha fijado de plazo para llevarla a cabo son insuficientes.
“No se puede hacer una reestructuración a la loca. Estos cambios deben pasar necesariamente por un análisis y estudio de especialistas del Poder Judicial, Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, Juntas Vecinales, gobiernos locales. Pero, acá la quieren hacer en 30 días y ni siquiera hay presupuesto para ejecutarla; pero lo peor es que se está dejando de lado el aspecto de la prevención”, subrayó.
Sobre los 30 millones de soles que el Ejecutivo ha otorgado a la Policía, aclaró que esa cantidad está destinada a reforzar la Investigación Criminal. “Eso no va a alcanzar para reestructurar la 7ma Dirección Territorial, donde hay 25 mil efectivos, teniendo en cuenta que hay que dotarlos de uniformes y equipos de comunicación, que no tienen, y, lo más grave, con toda la corrupción que hay”, añadió.
“En suma, no hay recursos para mejorar la seguridad ciudadana. Estamos a merced de la delincuencia y ahí están las encuestas. Si el Estado no aporta los recursos necesarios, vamos a seguir como hasta ahora o aún peor”, refirió. Pérez Rocha dijo que el ministro Remigio Hernani peca de boca suelta y que lo que busca es reverdecer la ex PIP, el código de donde proviene el jefe de la cartera.
Año desastroso
Para el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, 2008 ha sido un año desastroso para la seguridad ciudadana en el país, debido “a la no gestión de Alva Castro. Las cosas han empeorado muchísimo, por otro lado todavía es muy temprano para saber los resultados de la política del nuevo ministro (Remigio Hernani)”.
“Habrá que ver los cambios que se realizan y eso nos dará una idea de lo que viene para el siguiente año. En términos generales fue un desastre”, agregó, en declaraciones a Ideele Radio.
Este año, dijo, se priorizó la cantidad antes que la calidad y por ello es indispensable que para 2009 se luche contra la corrupción al interior de la Policía Nacional.
Promete trabajar en prevención
El ministro del Interior, Remigio Hernani, aseguró ayer que con la reestructuración de la Policía Nacional no se dejará de lado la prevención de la delincuencia, que la población reclama a través de los sondeos de opinión. Dijo que hoy dará detalles del trabajo que realizará, descartando que vaya privilegiar la investigación criminal.
Explicó que la prevención alimenta a la investigación criminal y viceversa. “No pueden estar una sin otra y cuando una es más que otra ocurren los desbalances”, anotó.
Descartó también que los oficiales que vayan a ocupar las direcciones policiales y jefaturas regionales sean personas de su entorno por pertenecer a la Policía de Investigaciones. “Los intereses particulares están subordinados a los intereses de la institución”, subrayó. En cuanto al general Miguel Hidalgo en la Dirandro, dijo que continuará al frente de esa dependencia porque “está haciendo una buena labor”.
También comentó que Germán Romero, quien era jefe de Seguridad del Congreso, al haber sido ascendido a general es “lógico” que pase a ocupar la Dirección de Seguridad del Estado. Dijo que el general David Paulet será ratificado como jefe de la Policía Anticorrupción.
Respecto a la lista de los generales promovidos, aclaró que no hay una lista oficial de nombramientos porque la junta encargada aún se está reuniendo para formular esos cambios.
Por Marco Cáceres, diario "La Primera"
Los planes del gobierno para luchar contra la delincuencia en todos sus niveles fracasan uno por uno, aseguran especialistas.
LANZAN PAUTAS
Para Pérez Rocha la receta para hacerle frente a la inseguridad ciudadana en la calles es principalmente la prevención. “Lo que hay que hacer primero es levantar la alicaída imagen del policía. Aumentarles el sueldo para que no tenga que estar alquilándose y pueda ejerce su labor durante las 24 horas del día. Y, lo más importante, dotarlos de los medios necesarios: uniformes, equipo de radio, combustible”, subrayó.
Sostiene general Pérez Rocha y denuncia que reestructuración anunciada por Hernani está condenada al fracaso. Revela que ministro sólo quiere potenciar la Dirincri por apetitos personales.
El ex director general de la Policía Nacional, Eduardo Pérez Rocha, afirmó ayer que todos los peruanos estamos a merced de la delincuencia, por falta de un plan integral de seguridad ciudadana y las malas políticas aplicadas por los sucesivos ministros del Interior que no han mejorado en nada los sistemas de prevención, control y vigilancia en la calles.
En diálogo con LA PRIMERA, sostuvo que la reestructuración de la VII Dirección Territorial de Lima y la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), anunciada por el ministro del Interior, Remigio Hernani, está condenada al fracaso, pues los 30 días que se ha fijado de plazo para llevarla a cabo son insuficientes.
“No se puede hacer una reestructuración a la loca. Estos cambios deben pasar necesariamente por un análisis y estudio de especialistas del Poder Judicial, Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, Juntas Vecinales, gobiernos locales. Pero, acá la quieren hacer en 30 días y ni siquiera hay presupuesto para ejecutarla; pero lo peor es que se está dejando de lado el aspecto de la prevención”, subrayó.
Sobre los 30 millones de soles que el Ejecutivo ha otorgado a la Policía, aclaró que esa cantidad está destinada a reforzar la Investigación Criminal. “Eso no va a alcanzar para reestructurar la 7ma Dirección Territorial, donde hay 25 mil efectivos, teniendo en cuenta que hay que dotarlos de uniformes y equipos de comunicación, que no tienen, y, lo más grave, con toda la corrupción que hay”, añadió.
“En suma, no hay recursos para mejorar la seguridad ciudadana. Estamos a merced de la delincuencia y ahí están las encuestas. Si el Estado no aporta los recursos necesarios, vamos a seguir como hasta ahora o aún peor”, refirió. Pérez Rocha dijo que el ministro Remigio Hernani peca de boca suelta y que lo que busca es reverdecer la ex PIP, el código de donde proviene el jefe de la cartera.
Año desastroso
Para el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, 2008 ha sido un año desastroso para la seguridad ciudadana en el país, debido “a la no gestión de Alva Castro. Las cosas han empeorado muchísimo, por otro lado todavía es muy temprano para saber los resultados de la política del nuevo ministro (Remigio Hernani)”.
“Habrá que ver los cambios que se realizan y eso nos dará una idea de lo que viene para el siguiente año. En términos generales fue un desastre”, agregó, en declaraciones a Ideele Radio.
Este año, dijo, se priorizó la cantidad antes que la calidad y por ello es indispensable que para 2009 se luche contra la corrupción al interior de la Policía Nacional.
Promete trabajar en prevención
El ministro del Interior, Remigio Hernani, aseguró ayer que con la reestructuración de la Policía Nacional no se dejará de lado la prevención de la delincuencia, que la población reclama a través de los sondeos de opinión. Dijo que hoy dará detalles del trabajo que realizará, descartando que vaya privilegiar la investigación criminal.
Explicó que la prevención alimenta a la investigación criminal y viceversa. “No pueden estar una sin otra y cuando una es más que otra ocurren los desbalances”, anotó.
Descartó también que los oficiales que vayan a ocupar las direcciones policiales y jefaturas regionales sean personas de su entorno por pertenecer a la Policía de Investigaciones. “Los intereses particulares están subordinados a los intereses de la institución”, subrayó. En cuanto al general Miguel Hidalgo en la Dirandro, dijo que continuará al frente de esa dependencia porque “está haciendo una buena labor”.
También comentó que Germán Romero, quien era jefe de Seguridad del Congreso, al haber sido ascendido a general es “lógico” que pase a ocupar la Dirección de Seguridad del Estado. Dijo que el general David Paulet será ratificado como jefe de la Policía Anticorrupción.
Respecto a la lista de los generales promovidos, aclaró que no hay una lista oficial de nombramientos porque la junta encargada aún se está reuniendo para formular esos cambios.
viernes, 2 de enero de 2009
Primicia chocherita: ¡Hay delincuentes en provincias! Y matan...
Delincuentes matan a comerciante a balazos en Casma (clic)
¿Hasta cuándo, Alan? ¿O es que seguirás bailando el baile de la obesidad obscena mientras los deudos lloran a sus muertos?
¿Hasta cuándo, Alan? ¿O es que seguirás bailando el baile de la obesidad obscena mientras los deudos lloran a sus muertos?
Zonas rojas en Lima y Callao
En 39 zonas de Lima y Callao imperan el robo, pandillaje y la venta de droga
por Norka Peralta Liñán, El Comercio
2006-05-28
No hay cifras de los delitos, pero las acciones policiales son frecuentes.
Plan Bratton ya alertaba sobre aumento de violencia delictiva en la ciudad
'Chaqueta' murió en diciembre. La bala de una pandilla rival acabó con su vida, pero, como dice la canción, "aún es malicia viva" en el barracón. Los chicos de la cuadra han escrito sus nombres sobre su mural (1) y al costado suyo sonríe Héctor Lavoe. En la calle se le extraña, aunque para los registros policiales solo sea un muchacho menos sin 'pistolón'. Se llamó José Manuel, pero todos lo llaman 'Chaqueta', el que murió de un balazo, pero en su ley.
En las zonas más bravas del Callao (2) hay cientos de 'chaquetas' (3). Todos ellos menores de 25 años y autores, a su corta edad, de innumerables hurtos y robos al paso que no figuran en las denuncias policiales. Actúan solos o de manera organizada como parte de radicales pandillas juveniles.
Solo en el Callao existen, según la Dirección Municipal de Seguridad Ciudadana, más de 40 pandillas organizadas y de una violencia descontrolada. Felizmente no han tenido acceso masivo a armas de fuego, aunque en la última campaña de desarme en la provincia chalaca el 70% de las mil personas que entregaron armas a cambio de dinero lo integraban, en realidad, madres de pandilleros o delincuentes menores.
La tenencia ilegal de armamento, la creciente presencia de pandillas en zonas álgidas de Lima (4) y la proliferación de microcomercializadores de droga son tres factores que suelen converger para el fortalecimiento de una zona brava o crítica.
Las autoridades policiales, municipales y estudiosos consultados por este Diario han coincidido en señalar su preocupación por la suma de estos tres factores. El Plan Bratton (5) señalaba en el 2002 la peligrosidad de esta suma: "Lima se encuentra vulnerable a una posible expansión de la delincuencia violenta en los próximos tres a cinco años (...). También están presentes altas tasas de delincuencia juvenil, otro factor que contribuye al aumento de la violencia, pues los jóvenes delincuentes son más imprudentes en el uso de la fuerza".
Son selvas de cemento
Según la policía y las direcciones de seguridad ciudadana de Lima y Callao, en la ciudad existen, al menos, 39 zonas críticas. No llegan a ser zonas liberadas, como las favelas de Sao Paulo, donde la policía no ingresa sin permiso de sus habitantes, pero son bastiones donde reina el delito.
Por ejemplo, en los puntos más peligrosas del Callao, las empresas de servicios como Telefónica deben contratar a policías en sus días libres para que protejan a sus empleados cuando hacen obras en la vía pública. Los visitantes deben pagar a uno o a varios 'chaquetas' para evitar ser asaltados o atacados.
Los callejones de La Victoria y el Cercado de Lima son conocidos puntos de microcomercialización de droga. Además, los robos y hurtos menores que allí suceden contribuyen a aumentar la sensación de inseguridad en la capital. Un caso de ello son los 'cogoteros' de las 17 zonas críticas de La Victoria (6), cuyas víctimas favoritas son los peatones. No hay que olvidar los espacios ganados para la venta de objetos robados, como San Jacinto y La Cachina.
Casi todos estos barrios, a excepción de El Castillo (San Miguel) y El Rancho (Jesús María), se han forjado en el cinturón de la capital y, desde siempre, han sido habitados, en su gran mayoría, por pobladores que viven al margen de la ley y "capaces de revertir el orden social", señala el sociólogo Eduardo Arroyo. No le falta razón. Los pobladores de los barracones suelen protagonizar desde batallas campales y homicidios por ajuste de cuentas, hasta la ocupación ilegal de predios. De aquí también salen los supuestos trabajadores de construcción que, bajo amenazas, exigen empleo a las constructoras.
El esfuerzo policial
No existen registros policiales que señalen con precisión la cantidad de delitos que se comete en estos puntos (7). Hasta el 22 de mayo, solo el Escuadrón Verde de la PNP registraba 615 operaciones realizadas en estas y otras zonas de incidencia delictiva de Lima y Callao, con un total de 589 personas detenidas por delitos contra el patrimonio y la tranquilidad pública; así como por tráfico de drogas. En dichas operaciones se logró decomisar 68 electrodomésticos, 9 vehículos y 1.970 partes de auto robadas. Si bien se logró incautar tres revólveres y una pistola, preocupa la droga incautada: 16 mil 'ketes', 34 kilos de pasta básica de cocaína y más de siete kilos de marihuana.
Pese a la falta de un preciso registro policial de denuncias, las autoridades policiales y municipales de Lima y Callao consultadas tienen en claro que la influencia delictiva de estas zonas alcanza arterias aledañas y, por ende, a todo el distrito, por lo que han optado por realizar patrullajes permanentes en los barracones, callejones y quintas. Por lo menos, en el Callao, no hay esquina que no tenga un policía, un sereno o un brigadista vigilante. En el Cercado de Lima, se ha optado por el patrullaje mixto (sereno y policía) en tres de sus zonas más bravas y en 53 puntos de mayor incidencia delictiva. En Jesús María se vigila día y noche El Rancho, otrora mercado abastecedor de droga, mientras que en San Miguel, se tomará una medida más radical: eliminar para siempre El Castillo y llevar a sus cien pobladores a una zona con mejores condiciones de vida. Es poco probable que pueda hacerse lo mismo con las 38 zonas rojas restantes. Habrá que encontrar otra salida.
(1) El mural alusivo a José Manuel está pintado en las afueras del pasaje San Martín, en la cuadra 5 del jirón Marco Polo.
(2) La policía las conoce también como zonas críticas o rojas. Se trata, por lo general, de barriadas en la periferia de Lima y Callao donde la delincuencia común es parte de la vida cotidiana de sus pobladores, merced a otras precariedades económicas, sociales y ambientales.
(3) Según el lenguaje del hampa, un 'chaqueta' es aquel que cobra un cupo para proteger a quien ingresa a zonas de alta incidencia delictiva.
(4) Federico Tong, estudioso de la problemática juvenil, señala que unos 50 mil jóvenes integran pandillas de Lima y Callao.
(5) El Plan Bratton fue elaborado por William Bratton, quien en 1994 asumió el control de la Policía de Nueva York y redujo sus altos índices de violencia delictiva.
(6) Los 'cogoteros' atacan por la espalda a sus víctimas antes de robarles lo que llevan consigo.
(7) Bratton señaló que la falta de un sistema eficaz de registros de denuncias e incidencias de delitos es un punto débil en la lucha contra la inseguridad ciudadana en Lima.
Sepa más
Según el sociólogo Eduardo Arroyo, las existencia de zonas peligrosas (callejones y corralones) es común en la mayoría de ciudades y responde a la necesidad de vivienda de sectores que sobreviven en grupos transgresores del orden social.
Prevalece en sus habitantes un estilo de vida propio del 'mundo criollo'. Según el sociólogo Gonzalo Portocarrero, el criollo forma bandas, pandillas, mafias o grupos que ven en la transgresión la única manera de salir adelante. No los detiene la posibilidad de dañar al otro.
En Centroamérica, las zonas críticas son incontrolables, pues refugian a miembros del crimen organizado: sicarios, secuestradores y narcos.
por Norka Peralta Liñán, El Comercio
2006-05-28
No hay cifras de los delitos, pero las acciones policiales son frecuentes.
Plan Bratton ya alertaba sobre aumento de violencia delictiva en la ciudad
'Chaqueta' murió en diciembre. La bala de una pandilla rival acabó con su vida, pero, como dice la canción, "aún es malicia viva" en el barracón. Los chicos de la cuadra han escrito sus nombres sobre su mural (1) y al costado suyo sonríe Héctor Lavoe. En la calle se le extraña, aunque para los registros policiales solo sea un muchacho menos sin 'pistolón'. Se llamó José Manuel, pero todos lo llaman 'Chaqueta', el que murió de un balazo, pero en su ley.
En las zonas más bravas del Callao (2) hay cientos de 'chaquetas' (3). Todos ellos menores de 25 años y autores, a su corta edad, de innumerables hurtos y robos al paso que no figuran en las denuncias policiales. Actúan solos o de manera organizada como parte de radicales pandillas juveniles.
Solo en el Callao existen, según la Dirección Municipal de Seguridad Ciudadana, más de 40 pandillas organizadas y de una violencia descontrolada. Felizmente no han tenido acceso masivo a armas de fuego, aunque en la última campaña de desarme en la provincia chalaca el 70% de las mil personas que entregaron armas a cambio de dinero lo integraban, en realidad, madres de pandilleros o delincuentes menores.
La tenencia ilegal de armamento, la creciente presencia de pandillas en zonas álgidas de Lima (4) y la proliferación de microcomercializadores de droga son tres factores que suelen converger para el fortalecimiento de una zona brava o crítica.
Las autoridades policiales, municipales y estudiosos consultados por este Diario han coincidido en señalar su preocupación por la suma de estos tres factores. El Plan Bratton (5) señalaba en el 2002 la peligrosidad de esta suma: "Lima se encuentra vulnerable a una posible expansión de la delincuencia violenta en los próximos tres a cinco años (...). También están presentes altas tasas de delincuencia juvenil, otro factor que contribuye al aumento de la violencia, pues los jóvenes delincuentes son más imprudentes en el uso de la fuerza".
Son selvas de cemento
Según la policía y las direcciones de seguridad ciudadana de Lima y Callao, en la ciudad existen, al menos, 39 zonas críticas. No llegan a ser zonas liberadas, como las favelas de Sao Paulo, donde la policía no ingresa sin permiso de sus habitantes, pero son bastiones donde reina el delito.
Por ejemplo, en los puntos más peligrosas del Callao, las empresas de servicios como Telefónica deben contratar a policías en sus días libres para que protejan a sus empleados cuando hacen obras en la vía pública. Los visitantes deben pagar a uno o a varios 'chaquetas' para evitar ser asaltados o atacados.
Los callejones de La Victoria y el Cercado de Lima son conocidos puntos de microcomercialización de droga. Además, los robos y hurtos menores que allí suceden contribuyen a aumentar la sensación de inseguridad en la capital. Un caso de ello son los 'cogoteros' de las 17 zonas críticas de La Victoria (6), cuyas víctimas favoritas son los peatones. No hay que olvidar los espacios ganados para la venta de objetos robados, como San Jacinto y La Cachina.
Casi todos estos barrios, a excepción de El Castillo (San Miguel) y El Rancho (Jesús María), se han forjado en el cinturón de la capital y, desde siempre, han sido habitados, en su gran mayoría, por pobladores que viven al margen de la ley y "capaces de revertir el orden social", señala el sociólogo Eduardo Arroyo. No le falta razón. Los pobladores de los barracones suelen protagonizar desde batallas campales y homicidios por ajuste de cuentas, hasta la ocupación ilegal de predios. De aquí también salen los supuestos trabajadores de construcción que, bajo amenazas, exigen empleo a las constructoras.
El esfuerzo policial
No existen registros policiales que señalen con precisión la cantidad de delitos que se comete en estos puntos (7). Hasta el 22 de mayo, solo el Escuadrón Verde de la PNP registraba 615 operaciones realizadas en estas y otras zonas de incidencia delictiva de Lima y Callao, con un total de 589 personas detenidas por delitos contra el patrimonio y la tranquilidad pública; así como por tráfico de drogas. En dichas operaciones se logró decomisar 68 electrodomésticos, 9 vehículos y 1.970 partes de auto robadas. Si bien se logró incautar tres revólveres y una pistola, preocupa la droga incautada: 16 mil 'ketes', 34 kilos de pasta básica de cocaína y más de siete kilos de marihuana.
Pese a la falta de un preciso registro policial de denuncias, las autoridades policiales y municipales de Lima y Callao consultadas tienen en claro que la influencia delictiva de estas zonas alcanza arterias aledañas y, por ende, a todo el distrito, por lo que han optado por realizar patrullajes permanentes en los barracones, callejones y quintas. Por lo menos, en el Callao, no hay esquina que no tenga un policía, un sereno o un brigadista vigilante. En el Cercado de Lima, se ha optado por el patrullaje mixto (sereno y policía) en tres de sus zonas más bravas y en 53 puntos de mayor incidencia delictiva. En Jesús María se vigila día y noche El Rancho, otrora mercado abastecedor de droga, mientras que en San Miguel, se tomará una medida más radical: eliminar para siempre El Castillo y llevar a sus cien pobladores a una zona con mejores condiciones de vida. Es poco probable que pueda hacerse lo mismo con las 38 zonas rojas restantes. Habrá que encontrar otra salida.
(1) El mural alusivo a José Manuel está pintado en las afueras del pasaje San Martín, en la cuadra 5 del jirón Marco Polo.
(2) La policía las conoce también como zonas críticas o rojas. Se trata, por lo general, de barriadas en la periferia de Lima y Callao donde la delincuencia común es parte de la vida cotidiana de sus pobladores, merced a otras precariedades económicas, sociales y ambientales.
(3) Según el lenguaje del hampa, un 'chaqueta' es aquel que cobra un cupo para proteger a quien ingresa a zonas de alta incidencia delictiva.
(4) Federico Tong, estudioso de la problemática juvenil, señala que unos 50 mil jóvenes integran pandillas de Lima y Callao.
(5) El Plan Bratton fue elaborado por William Bratton, quien en 1994 asumió el control de la Policía de Nueva York y redujo sus altos índices de violencia delictiva.
(6) Los 'cogoteros' atacan por la espalda a sus víctimas antes de robarles lo que llevan consigo.
(7) Bratton señaló que la falta de un sistema eficaz de registros de denuncias e incidencias de delitos es un punto débil en la lucha contra la inseguridad ciudadana en Lima.
Sepa más
Según el sociólogo Eduardo Arroyo, las existencia de zonas peligrosas (callejones y corralones) es común en la mayoría de ciudades y responde a la necesidad de vivienda de sectores que sobreviven en grupos transgresores del orden social.
Prevalece en sus habitantes un estilo de vida propio del 'mundo criollo'. Según el sociólogo Gonzalo Portocarrero, el criollo forma bandas, pandillas, mafias o grupos que ven en la transgresión la única manera de salir adelante. No los detiene la posibilidad de dañar al otro.
En Centroamérica, las zonas críticas son incontrolables, pues refugian a miembros del crimen organizado: sicarios, secuestradores y narcos.
jueves, 1 de enero de 2009
Recordando a Lay Fun

Destaco el siguiente párrafo de la nota de Perú 21:
El problema de fondo está en la grave limitación que tiene la Policía para cumplir con su labor y en la débil actuación de la justicia para sancionar la delincuencia. Mientras eso no se resuelva, las cosas se pondrán peor.
Ver: Perro “Lay Fun” ya tiene “su propio” abogado
Deseos ingenuos
Piden una estrategia frontal para combatir la inseguridad ciudadana en el 2009.
La nota es de "El Comercio":(clic)
Y el próximo año la volverán a pedir, y así hasta el infinito.
La nota es de "El Comercio":(clic)
Y el próximo año la volverán a pedir, y así hasta el infinito.
Alerta, alerta...
Parque refugio de maleantes, Callao (ver aquí).
Noten que la nota resalta "el descuido y abandono de las autoridades".
Noten que la nota resalta "el descuido y abandono de las autoridades".
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